La importancia de amasar

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Me llama la atención últimamente, entre niños de mi entorno, que a los que tienen una letra que no le gusta a los profesores les amenazan con bajarles la nota si no la mejoran e incluso, a uno de mis vecinos, le han dicho algunos profesores que no le leen los exámenes y por tanto no le evalúan.

Curioso, porque alguna tarde se viene a casa a que le expliquemos dudas y, la verdad, con un mínimo esfuerzo, su letra la considero legible.

Otra niña de ocho años está quemadísima con la profesora porque en un curso escolar la ha hecho cambiar la letra más de cinco veces hasta que se ha ajustado a sus parámetros para poder aprobar. Su letra inicial y cualquiera de las versiones era muy buena. Cosas que pasan y que no se comprenden…

Y así, varios casos…

Así que, yo, ni corta ni perezosa, me he puesto a preguntar a estos alumnos y a otros que son algo mayores, qué tipo de “plástica” han hecho estos años en infantil y primaria en el colegio, con el objetivo de ver si pudiese haber alguna relación entre la “mala” letra y el desarrollo correcto de su psicomotricidad fina y… curioso: NUNCA han manipulado plastilinas ni masillas de ningún tipo, no les han dejado jugar con construcciones “porque decían que luego no las recogíamos”, no les han propuesto nunca hacer pan o galletas, muchos no saben recortar, y muchos, con 9 años, ni atarse los cordones de los zapatos!!!

Por favor, estoy tan enfadada con estas cosas!!!

Así que, un consejo. Lleva un nuevo periodo vacacional. Aprovechemos para que nuestros hijos manipulen y amasen. La importancia de esta destreza para su futuro cognitivo es muy grande y apenas supone esfuerzo.

Que hagan galletas, que hagan pan, que ensarten brochetas de fruta, que busquen intrusos entre las lentejas, que unten tostadas, que rellenen huevos cocidos… lo que se os ocurra.

Buscad regalos que tengan que ver con la manipulación adecuada a su edad. Dejad de lado los juguetes a pilas y ruidosos que no les favorecen en este aspecto.

Sin haber trabajado con los pequeños esta destreza no podemos pretender que escriban correctamente. Es mi punto de vista.

El círculo de Lola.

Cosmética para adolescentes

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Una de las cosas que más les gusta a los adolescentes con los que he trabajado es aprender a fabricarse sus propios cosméticos.

La frase graciosilla era “qué bien, así me sale más barato y lo que me sobra de lo que me da mi madre, para comprar cremas y champú, me lo gasto en otra cosa”, jejejejejejeje… ellos y su picaresca.

Lo cierto es que siempre le he sacado mucho partido a estas clases. A ellos les encantaban también. Todos contentos.

El proceso es interesante: primero les cuento un par de cosillas respecto a la recolección de plantas. Cuándo se cogen las hojas, cuando los tallos, cuando las raíces, cuándo los frutos y qué porcentaje máximo podemos recolectar de cada planta para no extinguirla y que siga su proceso de crecimiento y reproducción.

Después de cuatro consejos en cuanto a eso, les enseño a buscar ágilmente en guías de plantas silvestres. Cómo saber si la planta que hemos localizado en el libro es la misma que nos encontrarnos en la naturaleza. Comprobamos, según la época del año, hojas, flores, frutos, tallos o troncos… Salimos al campo para ello.

Si ya lo tenemos claro, la recogemos de forma adecuada y la colocamos en los recipientes para su transporte. Normalmente usamos cestas de mimbre grandes y con poco fondo.

Una vez en clase, las fotografiamos y las catalogamos. Si necesitan un proceso de secado se preparan para ello y, si son para uso directo, nos preparamos para “cocinarlas”.

Utilizando recetas para la fabricación casera de varios productos cosméticos, conseguimos varias destrezas más.

Manejar unidades de medida, calcular porciones y porcentajes, realizar operaciones matemáticas básicas, usar hornillos y utensilios de cocina para fines distintos, etc.

Sólo utilizamos plantas, productos ecológicos (esencias, aceites, grasas vegetales…) y hortalizas y huevos frescos. Así, además, añadimos un valor importante a la agricultura, sobre todo la local, y al consumo de productos ecológicos.

Analizamos también los etiquetados de productos industriales que sirven para el mismo fin, por ejemplo, lavarnos las manos, y comparamos los ingredientes sintéticos que utilizan y su toxicidad y los que hemos utilizado nosotros.

Valoramos el proceso de fabricación, los agradables olores, el tacto de los productos, su inocuidad… De hecho, mi frase respecto a esta práctica siempre es: si no nos lo podemos comer, no lo podemos utilizar en nuestra piel, ya que ella es lo que hace, comérselo, y llega al mismo sitio que si lo ingerimos a través de nuestra boca.

El círculo de Lola.

 

 

Inconformismo y creatividad

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Hace unos meses una amiga me preguntó qué es lo que más me ayudó para educar a mis hijos a lo largo de los años. Nunca había pensado en ello, así que me quedé un poco pensativa hasta que caí en la cuenta de que probablemente lo que más me ayudó fue un cierto inconformismo que incluso ahora me hace buscar soluciones a distintos problemas, otras soluciones que las tradicionales que no siempre me contentan ya que muchas son obsoletas.

También me ayudó mi naturaleza curiosa y práctica: me di cuenta que educar de forma personalizada es mucho trabajo, pero a la vez es menos gasto de energía porque se hace según las necesidades de los niños y de la familia.

La misma amiga me preguntaba extrañada si la diferencia de edad no era un impedimento. De nuevo, nunca había pensado en eso y me pareció curiosa la pregunta. Para nosotros nunca había sido importante la diferencia de edad de nuestros hijos. Quizá la sociedad le da tanta importancia porque tiene la mente “escolarizada” y cree que cada edad debe estar separada del resto.

Pero ¿se han fijado en qué ocurre en realidad en la vida diaria?

¿Cuántas veces nos hemos reunido con la familia y los amigos y hemos debatido cosas importantes, todos juntos, independientemente de las edades de los presentes, y cuánto hemos aprendido todos de estas reuniones y conversaciones?

¿O cuántas veces hemos estado junto a la familia delante del televisor siguiendo un documental o un programa interesante del cual hemos aprendido varias nociones todos a la vez?

No hay una única edad en la que se aprende algo y ya está. No hay una edad ideal para aprender en general. Siempre se aprende y da igual la edad. Mis hijos aprendieron prácticamente a la vez a leer y escribir – simplemente ocurrió así – mientras yo acompañaba a mi hija cuando unía las letras y las sílabas; el niño, dos años más pequeño, estaba a nuestro lado: ¿qué podía ser más natural que aprendiera lo mismo que ella a la vez?

Realmente aprender es un proceso más natural y tiene lugar de forma mucho más sencilla de lo que nos imaginamos.

Cuatro pasos para practicar un poco de inconformismo y potenciar la creatividad como padres:

1. Si quieres que tu hijo aprenda algo que te parece importante ponte tú a hacerlo. A veces simplemente con verte se anima porque a lo mejor le parece interesante y nuevo. Si no se anima es obvio que no es algo que le interese por lo pronto. Igual será cuestión de probarlo en otro momento.

2. Si ves que hace una actividad que parece un juego o lo que los adultos llaman “pérdida de tiempo”, párate a pensar unos momentos y analiza la actividad a fondo. ¿Hace construcciones con cualquier objeto de la casa (maderas, DVDs, libros)? Realmente está aprendiendo sobre física y mecánica, además está mejorando sus habilidades visual-espaciales y cinético-corporales. ¿Juega juegos de mesa? Está desarrollando habilidades de comunicación y matemáticas. ¿Juega juegos en el ordenador? Está desarrollando habilidades vinculadas con la tecnología actual.

Cierto que, como padres, nuestro deber es limitar el uso de la tecnología y no dejarles estar todo el día frente a las pantallas porque está demostrado que un uso exagerado puede ser perjudicial; pero saber usar la tecnología es bueno, simplemente hay que acompañar a los hijos en su utilización para asegurarnos de que sabrán aprovecharla, no ser su esclavo.

3. Procura salir con tus hijos lo más posible: en el cine, al campo, a hacer una compra o un recado… Cualquier evento de este tipo es en realidad una oportunidad para aprender. Los libros están bien, pero no ayudan a vivir la vida y a aprenderlo todo.

4. Jueguen y hablen mucho con los niños. Presten atención a sus juegos y a sus conversaciones y contesten con la mayor sinceridad posible si les hacen preguntas. Si no saben algo, reconózcanlo, no pasa nada, pueden buscar juntos la respuesta, o bien preguntando a los que saben de eso, o por Internet o en libros.

Por último recuerden que nadie es perfecto y que los padres aprendemos sobre la marcha desde que nacen nuestros hijos. Procuremos hacerlo lo mejor posible siguiéndoles un poco a ellos, pero no nos pongamos nerviosos si las cosas no siempre salen cómo nos imaginamos nosotros. Con paciencia y perseverancia se llega más lejos. [Tweet “El inconformismo nos ayuda a renovarnos y a innovar…”], no tengamos miedo a buscar nuevos caminos si vemos que los viejos no funcionan. 

Sorina Oprean

Musiqueando

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Una manera muy interesante de conocer la geografía mundial es a través de la música. Sí, como lo leéis.

Tanto en clase como en casa, una manera maravillosa de que los niños conozcan el mundo es, sin duda, a través de la música, la danza, los instrumentos originales de ese lugar, las canciones típicas, sus bailes tradicionales…

Os propongo que les pongáis este reto a los niños. A mí me encanta y siempre ha sido un recurso genial para que aprendan sobre el tema.

El orden en el que yo lo he trabajado ha sido el que os pongo a continuación, pero podéis adecuarlo a vuestro tiempo y necesidades.

  • Mapa del Mundo
  • Diferenciar los continentes
  • Diferenciar los países
  • Centrarnos en cada país: situación en el planeta respecto al ecuador (para más adelante, analizar la relación entre la música y el lugar en que se encuentra respecto a este punto)
  • Ir averiguando, por países, e incluso provincias, cuál es su música, qué instrumentos predominan, la letra de sus canciones, escuchar música original de ese país, opinar sobre ella (me gusta, no me gusta, por qué…)
  • Una vez estudiada la música de cada continente, comparar unos países con otros: similitudes, diferencias, alusiones a las que hacen sus letras, por qué… relación con su política, con sus costumbres ancestrales…
  • Ir plasmando todo ese trabajo en papel continuo en las paredes para tenerlo a la vista e ir completándolo con recortes: dibujos o imágenes de trajes típicos de bailes tradicionales, instrumentos autóctonos o más utilizados, estilo musical predominante en su cultura, etc.
  • Podéis hacer una recopilación de música de cada lugar del mundo para tenerla como archivo en el aula o en casa y escucharla de vez en cuando.

Con este proyecto podéis hacer varias cosas:

Organizarlo para que se desarrolle, de forma muy breve durante un curso escolar o, mejor aún, durante todo primaria, como proyecto de centro.

El material que se obtiene con este trabajo da mucho juego para proponer mil actividades más: conocer mejor los países de compañeros de clase procedente de otros lugares del mundo que, además, estarán encantados de mostrar su cultura, organizar festivales de danzas del mundo, abrir las puertas a la música tan rica y variada que existe y no quedarnos en los Tops que nos vende la radio o la televisión, crear un taller para confeccionar (disfraces) los trajes típicos de las danzas del mundo, bailar, construir instrumentos musicales de los que nunca habíamos oído hablar y conseguir que suenen y muchas cosas más.

En este proceso trabajamos: creatividad, matemáticas, lenguaje, trabajo en equipo, expresión oral y plástica, sociabilización, tecnología, idiomas, geografía, historia, integración, movimiento…

Espero que os guste la idea. La música es muy importante para todos. Hay que acercarla a los niños de forma divertida.

El círculo de Lola.

Ejemplo de proyectos: Hectorsaurius Park

 

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Más que un proyecto concreto hoy os enseñamos como pueden los alumnos hacerse sus propios creadores de contenido a través de un blog. Este, Hectorsaurius Park, lo hizo mi hijo Héctor durante los cursos desde diciembre de 2008 (con ocho años), cuando dejó la escolarización en España, hasta el 2012, cuando comenzó otro tipo de formación (podéis ver en las entradas más modernas que se trataron de cursos de Coursera, de los que os hablaré en otro momento).

En Hectorsaurius Park váis a poder ver lecturas, mapas mentales, videos y mucho material educativo que fue recopilando como herramienta y fuente de datos para sus estudios y proyectos de su interés y automotivados. Si confiáis en los niños, ellos descubrirán sus pasiones y demostrarán que la curiosidad y el deseo de aprender no tienen límites.

Podéis verlo todo en este enlace:

https://hectorsaurio.wordpress.com/

Si queréis que vuestros alumnos y vuestros hijos aprendan así, con pasión y rigor, haciendo investigación, presentaciones de sus proyectos, preguntándose y analizando datos, nuestro curso de Aprendizaje por Proyectos te interesa-

Preguntas habituales sobre el curso “Aprendizaje por proyectos”

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Estamos recibiendo algunas preguntas sobre nuestro cursoAprendizaje por Proyectos” y estamos atendiendo a lo que nos llega.
Aquí te traemos las respuestas a algunas de las preguntas más frecuentes:

 

Soy educadora de infantil, profesora de secundaria, mamá, monitora de tiempo libre… ¿Me va a servir este curso o es solo para maestros de educación primaria?
El Aprendizaje por Proyectos es un sistema que puede usarse en cualquier aula, en un hogar, o en cualquier espacio en el que se trabaje con niños o adolescentes. En nuestro curso tenemos módulos específicos para la educación infantil y primaria, y un módulo específico para secundaria, cubrimos todas las edades. Y es un sistema de trabajo adaptable a grupos grandes y pequeños, y que incluso se puede adaptar a un solo niño. En el curso te damos el paso a paso, guías, plantillas, etc, para que te resulte fácil, eficaz y efectivo.
¿Cuanto tiempo voy a poder acceder a los materiales?
Indefinidamente, mientras la plataforma y compañía Kajabi, que es donde tenemos alojado el campus online, siga en funcionamiento tendrás acceso a todo, y por lo que ellos garantizan eso significa para siempre.
Vas a poder ver los vídeos tantas veces como desees, descargar los pdfs tantas veces como quieras, etc.
¿Cómo puedo acceder a los materiales?
Nuestro campus online es accesible desde cualquier plataforma que se conecte a internet, puedes acceder por ordenador, smartphone o tablet. Incluso si usas Apple TV o similar puedes verlo en tu aparato de televisión.
Vivo en México, ¿puedo apuntarme igualmente?
Sí, ya que todo el contenido es online, puedes apuntarte desde cualquier lugar del mundo si tienes conexión a internet.
Yo ya había pensado en preparar algún proyecto para los niños, tengo pensado ya uno sobre el teatro romano. ¿Por qué tendría que apuntarme si ya tengo una idea en mente para montar un proyecto?
La inscripción en el curso te ahorraría errores en el planteamiento del proyecto, en la comunicación con tus alumnos y en como gestionar los grupos de trabajo. Lamentablemente muchos docentes cuando deciden que van a empezar a trabajar pro proyectos no piensan en la importancia de estos aspectos, pero es fundamental hacerlo bien para que el proyecto funcione exitosamente y se logren los objetivos propuestos. Son aspectos que no puedes permitirte descuidar.

Formas alternativas de usar un libro de texto

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Recientemente pregunté en nuestra fanpage de Facebook por algunas de las cosas que si pudieran eliminarían nuestros seguidores del colegio. Muchos querían eliminar los deberes, otros las altas ratios de alumnado por aula, otros los uniformes, y muchos querían eliminar los libros de texto. Creo que esas ganas de eliminar los libros de texto se debe por un lado a cómo limita la libertad del estudiante de estudiar aquello que realmente le interesa en el momento, y al uso que algunos maestros (algunos, recalco) le dan, usándolo como si fuera un libro sagrado y limitándose a seguir lo que pone, lo que propone y poco más.

Un libro de texto es solo eso, una guía, un manual, una herramienta a disposición del profesorado, pero no es “la Biblia” y no es necesario seguirlo a rajatabla ni hacer todos los ejercicios y propuestas que incluye. Se puede prescindir totalmente de él si se desea, pero tampoco es el demonio como algunos pretenden, todo depende de como cada uno lo use. En realidad el libro de texto es un apoyo más, una forma de que los estudiantes puedan repasar esos contenidos si lo necesitan, y un lugar en donde encontrar propuestas sobre las que trabajar si no tenemos otras ideas en ese momento. El uso que se le dé depende del profesor. Es innecesario, trabajar por proyectos puede resultar más estimulante y en muchos colegios los han eliminado, pero a muchos maestros les resulta útil y les gusta, y no pasa nada por utilizarlos, es una opción más.

Hay muchas formas de usar un libro de texto. Se puede usar como simple guía que indica qué temas y contenidos son los que corresponden ahora según el programa oficial si trabajas para un centro homologado pero esos contenidos se pueden trabajar de muchas maneras. Por ejemplo (son solo algunas ideas), si cogemos el libro de Conocimiento del Medio de 4º de primaria de la colección “Píxel” de la editorial Edebé para el primer trimestre podríamos:

  • Tema 1: “Somos seres vivos”. Explicamos brevemente en qué consiste la función de relación, la de nutrición y de reproducción y luego buscamos unos pequeños vídeos en youtube, y hablamos en “mesa redonda” sobre cada uno de ellos y lo que nos ha parecido. Hacemos un listado de juegos que realizamos durante el verano y comentamos como usamos la función de relación en cada uno de ellos. Organizamos una visita al museo de la ciencia. Vemos un vídeo del parto de un mamífero (delfín, vaca, etc), hablamos sobre la concepción, el embarazo y el parto y compartimos las historias de los embarazos y nacimientos de los niños de la clase, ellos nos cuentan lo que sus padres les explicaron, pueden traer una foto a clase de su mamá embarazada, o de ellos de recién nacidos y hacer un mural con ellas.
  • Tema 2: “Digestión y respiración”, fusionándolo con el Tema 4 “Alimentación y salud”. Hacemos una maqueta del sistema respiratorio y del digestivo con plastilina, papel maché, tubos de manguera, etc, trabajando por grupos. Preparamos un proyecto amplio sobre la alimentación, la gastronomía y la nutrición, ya sea haciendo lapbooks o murales, que incluya los contenidos del tema 2 y del 4. Visitamos una granja o una fábrica de algún producto alimenticio (fábrica de yogur, de bollos, molino de harina, etc) Hacemos un mini taller de cocina con una receta fría y sencilla en clase. Hablamos sobre salud, prevención, etc, en todas las sesiones de clase dedicadas a estas unidades.
  • Tema 3: “Circulación y excreción”. Buscamos un vídeo o documental sobre el sistema circulatorio. Aprovechamos algunos ejercicios del libro para hacerlos por escrito u oralmente. Buscamos información sobre el sistema excretor, les explicamos a los niños como funciona, les preguntamos si alguno en su casa ha comido alguna vez riñones y si sabe como son y para qué sirven, vemos algún vídeo educativo sobre el tema, miramos caca de una paloma en un microscopio, hablamos con los niños sobre hábitos y como se sienten ellos cuando hacen una cosa u otra… etc.
  • Tema 4: “Alimentación y salud”. Lo hemos trabajado con el tema 2.
  • Tema 5: “Animales y plantas”. Explicamos el contenido en clase. Revisamos libros de la biblioteca. Invitamos a los niños a traer libros, cuentos y revistas de sus casas. Vemos un vídeo juntos. Plantamos un minihuerto en macetas en el aula. Cada niño prepara una exposición de 5 minutos sobre un animal de su elección. Preparamos juegos tipo “memory” con animales, plantas y sus características. Jugamos al juego de mesa “Bioviva” por equipos. Salimos a un jardín botánico, una granja o un parque zoológico. Hacemos dioramas. Etc.

Son solo algunas ideas, no todas practicables en cualquier aúpa ni  en cualquier centro. Cada maestro tiene las suyas, y muchas veces te van saliendo sobre la marcha en el aula. Por favor, compártenos tus ideas para que todos puedan aprovecharlas. Da igual si consiste en trabajar el relieve haciendo un continente con plastelina y papel maché para conocer lo que es un golfo, un cabo, una bahía, etc, o si consiste en usar unas tarjetas para aprender operaciones matemáticas. Todo es bienvenido, se trata de poder tener muchas opciones en el aula, y que el libro de texto sea solo una opción más, un recurso extra que a veces se pueda usar de una manera y otras de otra, y que nos ayude, pero no nos limite, que cumpla una función de guía y apoyo como tantos otros materiales de los que hoy podemos disfrutar. El poder está en nuestras manos, cada maestro decide como va a ayudar a sus alumnos a avanzar.

Azucena Caballero

Materiales de aprendizaje del SXXI

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Nos suelen consultar sobre que opinamos en la Pedagogía Blanca del uso de materiales naturales en los juguetes de los niños y apartarlos del ordenador o los audiovisuales o de los juguetes modernos como se defiende en otros sistemas de pedagogías “alternativas”.

Nosotras siempre repetimos lo de “en el plástico no está Satanás” y recomendamos expresamente tener LEGO y Playmobil en todas las aulas de la Pedagogía Blanca. Y Juegos de mesa, ordenadores, pantallas de televisión y DVD.

Los juguetes y educativos hechos con materiales naturales son estupendos, y los hay preciosos y útiles, pero privar a los niños de experiencias del mundo real y actual y de juguetes de calidad por las ideas de alguien, pedagogo o no, con planteamientos, teorías y métodos de hace un siglo o más no tiene el más mínimo sentido y no se apoya en la ciencia ni en la experiencia.

Juegos en la naturaleza, materiales naturales simples, educativos constructivistas de todo tipo y también juguetes de calidad modernos y hasta ordenadores y televisión a la edad adecuada. Todo aporta para una educación de seres humanos de este mundo y de este siglo.

Palos, piedras, arena, árboles, agua, Playmobil, legos, ceras Manley, plastilina de la blandita, libros de todo tipo, animales realistas y muñecos con cara, Fisherprice, tablets, ver dibujos, pelis y documentales y fabricación de robots, cualquier juego o juguete de calidad, seguro y bien diseñado.

Nosotras queremos TODO lo bueno, lo queremos TODO. Un niño al que se le impide conocer cosas (con supervisión para que no sean perjudiciales) no es un niño respetado y terminará rebotado de tanta rigidez mental, pidiendo en muchas ocasiones lo contrario de lo que pretendíamos si hace falta con tal de tener un contacto con el mundo real en el que vive. ¿No conocéis niños a los que solo les dejan jugar con materiales naturales que en cuanto llega a casa de otro niño se vuelve loco por un Madelman o un robot? ¿O va directamente a por la pistola de juguete, de plástico, por supuesto? ¿O el niño con muchas restricciones en la alimentación que en cuanto ve a otro comiendo chocolate se lanza como un loco a por un poco de eso que a él nunca le dan?

El progreso es indispensable en las aulas, el mundo real, también. No obliguemos a los niños a vivir en mundos imaginarios impuestos por nosotros, sino que dejémosles crear su propio mundo desde todo lo que le ofrece la ciencia, la tecnología y los materiales de hoy en día.

Mireia Long

Las dos claves fundamentales de un aprendizaje feliz y natural

Claves del aprendizaje feliz y natural

El aprendizaje debería ser una experiencia gozosa, placentera, feliz. Y hoy voy a daros las dos claves fundamentales para un aprendizaje feliz y natural, que será, lógicamente, coherente con las necesidades naturales, evolutivas y personales de cada niño.

Si observas a un niño pequeño o a un bebé te das cuenta del gran disfrute que supone para él el descubrir cosas nuevas, lograr objetivos o comprende algo. El aprender felices es algo que podríamos considerar un derecho de los niños y además, un elemento evolutivo que hace que nuestra especie, precisamente, haga del aprendizaje su mayor baza para el éxito evolutivo.

No significa eso que, sobre todo cuando los niños crezcan o en nosotros mismos, los adultos, no tenga unido al gozo el esfuerzo, el tesón y la dificultad, me gustaría aclararlo, aunque, la verdad, si hablamos de niños menores de seis años, sobra decir que todos deberían estar aprendiendo felices. Pero ¿cómo podemos ayudarles en esto?

La respuesta resumida sería no interfiriendo ni dañando su capacidad para un feliz aprendizaje con metas, herramientas, procesos y contenidos que no sean adecuados para ellos. Cuando un niño no esté disfrutando es que estamos haciendo algo mal y deberíamos analizar nuestra intervención. Veamos ahora esas dos claves fundamentales para un aprendizaje feliz y natural.

Hacer: la primera clave del aprendizaje feliz y natural

Los seres humanos aprenden, de manera natural, en cualquier cultura, por su propia naturaleza como especie, de dos formas: mediante la acción y mediante la conversación. Como los hombres prehistóricos aprendieron antes de la escritura, tallando piedras, interactuando con la naturaleza, observando e imitando y, finalmente, reuniéndose en torno al fuego para hablar, contar historias y compartir experiencias.

Los niños tienen que tocar las cosas. Hacerlas las veces que necesiten para llegar a hacerlas de manera que consideren satisfactoria para su objetivo, esa experiencia es indispensable para que se construya un proceso de aprendizaje real y significativo que además, pone las bases para un correcto aprendizaje a lo largo de la vida. Tendrían además de tener experiencias sensoriales variadas, con una intervención adulta expectante más que activa excepto cuando el niño solicitara ayuda o estuviera en riesgo.

Tendríamos, además, que procurarles las experiencias más cercanas posibles a los elementos y medio natural. Eso puede ser complicado para los que vivimos en una ciudad especialmente, pero siempre nos queda buscar alternativas: salidas al campo, visitas a parques que sean parques de verdad, usar los parques infantiles para permitir que los niños hagan ejercicios de motricidad gruesa libremente y no temer la tierra, el barro, el agua y la lluvia.

Incluso en casa es posible observar el placer del niño al ver el agua correr, su diversión chapoteando en el baño y darle arena o harina para que toquen con sus manos. Con las medidas lógicas de atención a su seguridad vamos a poder dejarles escalar y saltar en casa o en la calle, pisar los charcos y subirse a los árboles, correr y jugar sin marcar reglas ni temas. Los niños usan el juego, como veremos más adelante, como la principal herramienta para construir sus aprendizajes.

Disponemos además, de toda clase de materiales artificiales de los que podemos sacar excelente provecho. El niño va a disfrutar del modelado y el dibujo, especialmente si no intervenimos marcando temas y ritmos o encorsetando su creatividad. Necesitan experimentar sin juicios. ¿No habéis visto esos niños pequeños que dejan de querer pintar porque se les está señalando que no lo hacen bien o no usan los colores adecuados o se salen de las líneas? Hay que confiar más en ellos y en su propio proceso personal y dejarles experimentar con sus manos. Hacer, como si fueran a tallar piedra algún día.

Hablar, la segunda clave del aprendizaje feliz

La segunda manera, como mencioné anteriormente, para un aprendizaje feliz, es la expresión oral en todas sus facetas. La importancia de la comunicación oral con los bebés no deja de ser afirmada por los especialistas, sin quitar por ello valor a sus necesidades comunicación táctil, del contacto físico, que están programados para pedir pues les hace sentir seguros y amados.

Pero hablarle a los niños, mirándoles, explicándoles lo que vamos haciendo y contándoles cosas, es importantísimo para que ellos mismos adquieran el lenguaje. Sin embargo, una vez saben hablar, esta necesidad sigue estando allí y es a través del lenguaje hablado como van a asimilar conceptos y comprender mejor su entorno.

Cuando van creciendo es muy importante seguir contándoles cuentos, cantando con ellos y, sencillamente, hablando con ellos en un proceso bidireccional. Claro que si vamos a explicar algo, me refiero al aula, es necesario un cierto silencio y atención, pero siempre deberíamos diseñar los aprendizajes de manera que sean conversacionales, proporcionando al niño la posibilidad de preguntar, dar su opinión, expresarse e interrumpir si lo necesitan.

No basta con que escuchen, hay que mantener conversaciones abiertas con ellos. Y tendríamos siempre que tener en cuenta que la verdadera comunicación es un proceso libre y volitivo, que no puede forzarse y no debe impedirse, y que, para que funcione, tiene que basarse en el respeto, la confianza y la escucha activa. Un niño que teme ser regañado, juzgado o que se burlen de él no podrá comunicarse de manera eficiente.

Los propios niños nos van a asombrar con su deseo asombroso de saber. Nos lo van a preguntar todo, continuamente, queriendo saber la razón de las cosas que les rodean. Esta insistencia en la pregunta nos da una clave segura de como ellos necesitan aprender, y es dejándose llevar por su curiosidad natural y hablando con nosotros.

Hablar y hacer son las dos claves para un aprendizaje feliz y natural desde la primera infancia.

Mireia Long

Si te ha gustado este texto te lo puedes descargar en un minilibro precioso imprimible en pdf en este enlace:

https://www.dropbox.com/s/mbdcca0dbhpci2u/2-claves-fundamentales-del-aprendizaje-feliz-y-natural.pdf?dl=0

La creatividad y la escuela según Michio Kaku

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Michio Kaku es uno de los fisicos teóricos más brillantes de la actualidad, especializado en la teoría de cuerdas, relacionado con las universidades de Harvard, Berkeley, Princeton y Nueva York, donde es catedrático de Física Teórica. Kaku es, además, autor de varios libros y un divulgador científico de enorme carisma.

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En este vídeo Kaku explica que nacemos siendo, naturalmente, científicos. A los niños les fascina la Naturaleza y quieren experimentar con ella y entenderla. Sin embargo, nos indica que, tras su paso por la escuela primaria y secundaria, su curiosidad muere aplastada.

Considera que el gran fallo es la insistencia en la memorización de cifras y datos, cuando eso no es, de ninguna manera, Ciencia. Eso aplasta la curiosidad natural que los niños pequeños demostraban por los procesos naturales.

Nos cuenta, además, una anécdota que considera el hecho más humillante de su vida: su hija pequeña le preguntó, horrorizada, la razón que le llevó a hacerse científico, pues había terminado hastiada de estudiar de memoria todos los nombres y características de los minerales para un examen.

Podemos  fomentar el interés por la ciencia de los niños con experimentos y mucha libertad, pero también de esta segunda parte del problema, los fallos del sistema educativo que, como bien dice Kaku, podría estar aplastando la curiosidad científica de los niños. Quizá es que nuestro sistema educativo es anacrónico.

Yo estoy completamente deacuerdo con Kaku con su percepción sobre que el sistema educativo memorístico aplasta la curiosidad y me alegra leer que una de las mentes más brillantes de nuestros tiempos lo ve de este modo. ¿Qué opináis vosotros?

Mireia Long